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Testimonio

Prologo


Durante toda la vida los seres humanos luchamos constantemente por exponer las situaciones que vivimos a diario. Nos encanta contarle a nuestra gente las buenas experiencias y las que nos hacen sentir gratos frente a ellos, incluso, las historias donde ganamos batallas son contadas siempre hasta en grado superlativo con tal de engrandecer nuestra imagen o, simplemente, quedar como un rey frente a los amigos o familiares...

Conozco a Abelardo desde hace trece años; tenía sólo unos meses de haber conocido a Dios en una relación personal cuando un día llegaron a mi casa un hombre abatido y destrozado acompañado de su esposa. Habían vivido la experiencia más espantosa que podría vivir cualquier ser humano y, sinceramente, desde mi punto de vista, se perfilaba como un camino sin retorno hacia la oscuridad.

Al leer este libro me doy cuenta una vez más del poder de Dios y de lo equivocado que pueden ser los diagnósticos humanos. La narración nos adentra en algo que es mucho más que una simple biografía, nos introduce en el corazón de un hombre que no busca ser el rey de la fiesta, ni contar una historia de proeza humana, sino describir en un lenguaje simple, la experiencia más grande de amor y perdón que alguien ha podido experimentar: El de una relación genuina con un Dios que estiró su mano y ensució sus vestiduras de Rey con drogas, alcohol, infidelidad y sangre para limpiar la vida de un hombre sumergido en la peor depresión y deshonra.

El libro exhorta e invita a tomar una decisión en la vida personal y a seguir, como ejemplo, una desgracia que hundiría a cualquiera y es un desafío a decir: "...Si alguien como él pudo, yo también..."

El día de hoy, Abelardo y Lalita pertenecen al equi- po ministerial de C.A.R.A., (Centro de Restauración y Ala- banza) iglesia que pastoreo y Abelardo es uno de los mi- nistros que levanta las manos de los que estamos abatidos y cansados. Es increíble el cambio tan radical que alguien puede vivir.

Este libro no es la historia de un hombre que cuenta sus experiencias para quedar como rey, es la experiencia del Rey que levanta al hombre abatido para quedar como lo que es y será...un REY.

Rodrigo Espinoza

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