El futuro llamado “Mil veces más”

“11 ¡Jehová Dios de vuestros padres os haga mil veces más de lo que ahora sois, y os bendiga, como os ha prometido!” Deuteronomio 1:11

Esa es la unción de mil veces más, de progreso, de aumento, de incremento, de bendición. Moisés declara esto en un momento crucial donde los está motivando e impulsando para que salgan de dar vueltas en el desierto y digan: Las promesas de Dios están vigentes, son reales, tenemos que conquistar la tierra. ¿Estarás tú dispuesto a unirte a un grupo de personas que le crea a Dios por esa libertad económica? Los tiempos que estamos viviendo van a requerir de esas personas como Josué y Caleb, que tengan la valentía, que tengan el factor multiplicador, el factor 1:11, el factor Mil Veces +. Gente que todo lo que Dios ponga en su mano, lo van a prosperar. Gente que no es que van a tener una vida fácil; van a pasar momentos difíciles como José, que fue vendido por sus hermanos; como Josué que fue atrasado; como el profeta Elías, como la viuda; gente que en momentos difíciles tendrán que tomar decisiones importantes, y que tomarán las acciones necesarias para que puedan manifestar la unción de Mil Veces + y salir de esos problemas llenos de bendición.

En Deuteronomio 1:11, Dios le da la promesa al pueblo de Israel de que los haría mil veces más de lo que ellos eran en ese momento. Creemos por esa unción sobre tu vida. No hemos visto nada de lo que vamos a tener que enfrentar. El mundo cambió y los retos económicos no van a terminar con la cuarentena ni cuando vuelva a abrirse tu país. El efecto económico, emocional, espiritual de esto que ha ocurrido, nos va a tomar meses el poder vencerlo. Hace falta un grupo de personas con la actitud correcta, que digan: Yo no regreso a Egipto; esto me cambió, pero para bien; no regreso al pasado; voy hacia delante. Este es el mejor momento para ti que quieres emprender, para comenzar poco a poco tu emprendimiento. A ese grupo va dirigido este mensaje. Un gran grupo se va a levantar para creerle a Dios por esto, y tú eres uno de esos.

Hay tres cosas básicas por las que vamos a estar creyendo, que son las que representan la unción de Mil Veces +. En Génesis, vemos la historia de José, y vemos cómo Jacob entra a Egipto con unas setenta y dos personas; entra con su familia, y entran en pobreza, en escasez. Lo curioso es que, más adelante, en el libro de Éxodo, salen millones de personas. La multiplicación exponencial fue gigantesca. Solo Dios hizo que setenta y dos personas se multiplicaran en millones de personas. La Biblia dice que las parteras que Faraón mandó para matar a los niños, decían: Las mujeres hebreas son más fuertes, dan a luz más rápido. ¿Por qué quería Faraón matar a los niños menores de dos años? Porque él dijo: Este pueblo se ha multiplicado. Y esa es la primera promesa: La multiplicación generacional.

Cuando hablamos de la promesa de Mil Veces +, hablamos de una promesa de multiplicación generacional, donde todos nosotros vamos a crear la base para lo que viene para las siguientes generaciones. La unción de mil veces más no se trata de que vayas a hacerte rico, sino de que tú empieces a establecer la plataforma, el fundamento para lo que Dios va a hacer en tus próximas generaciones. Hoy tu familia puede ser pequeña, pero la bendición de mil veces más alcanzará tus nietos, tus bisnietos, las próximas generaciones. El pequeño negocio que tú comiences hoy, tus hijos lo van a levantar más grande, tus nietos lo van a levantar más grande; va a haber una bendición generacional de multiplicación.

Cuando hablamos de la unción de Mil Veces +, hablamos de protección contra nuestros enemigos. En Jueces 7, se nos habla de Sansón, y se nos dice que con una quijada de asno mató a mil filisteos. Es la unción de vencer a tus enemigos. Cuando hablamos de la unción de mil veces más, hablamos de que Dios te da la capacidad con pequeñas cosas de defenderte de todo aquello que quiera venir a hacerte daño.

Cuando hablamos de la unción de Mil Veces +, hablamos de provisión milagrosa. Nuestro Señor Jesucristo, con un par de panes y peces, multiplicó de manera tal que miles comieron. Miles de personas disfrutaron de la multiplicación. Y Dios quiere hacerte mil veces más para que tus recursos no tan solo te sirvan para ti, sino para darles de comer a otros. Por eso es que tú tienes que prosperar, crecer, salir hacia delante, avanzar, progresar; porque cuando tú tienes esos panes y esos peces en tu mano, una multitud completa puede comer. Aquel niño pudo haber comido él solo; y así hay quienes piden a Dios el pan de cada día para ellos comer; pero hay otros que decimos: Señor, multiplica lo que tengo en mis manos para que yo pueda darles de comer a otros y que sobre.

Viene una multiplicación de almas, gente que le va a dar su vida al Señor por lo que Dios va a hacer contigo. Dios te va a tornar de alguien común en alguien extraordinario en un trastornador de este mundo, y por tus palabras ungidas por el poder de Dios, miles entregarán su vida al Señor. El apóstol Pedro, cuando el Espíritu Santo descendió sobre él en el aposento alto y predicó su primer mensaje, tres mil personas se convirtieron. La Biblia dice que este era un hombre que no era muy elocuente, pero Dios lo usó para que miles de personas vinieran al conocimiento de la verdad. Dios puede tornarte a ti, de tu empresa, del lugar en que estás, en influencia que cambie la vida de miles de personas. Esa es la unción de mil veces más.

A través de toda la Palabra, vemos también la multiplicación de nuestras ofrendas. Dios multiplica los recursos económicos, específicamente cuando el pueblo comienza a ofrendar, a dar. Dios multiplica la semilla. Viene una unción de multiplicación cuando tú obedeces a Dios en el área de los diezmos y las ofrendas. Te vas a dar cuenta que, de lo poco, Dios sacará mucho, traerá aumento, hará milagros sobrenaturales en tu vida. Salmos 126 dice que el que lleva la preciosa semilla, regresará con sus gavillas. En Génesis 26 dice que Isaac sembró y recibió multiplicación sobrenatural. Pablo dice a los Filipenses, una iglesia pequeña pero que dio todo lo que tenía: Mi Dios pues suplirá todo lo que os falte, conforme a sus riquezas en gloria. En otras palabras: Ustedes no van a tener necesidad de absolutamente nada. Y Dios quiere desatar esta unción sobre tu vida.
DIOS ES BUENO !

Autor: D.R.A.

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